Quién me iba a decir a mí que empezando como estudiante de Derecho, acabaría siendo artista, como siempre soñé de pequeña.

Cuando empecé en el mundo de belleza, la idea de montar mi propio negocio era atrevida, osada, y más aún, una escuela de maquillaje.

Poco a poco, gracias a  mi conocimiento del medio y de los profesionales que  siempre me aportaron motivación, decidí abordar esta aventura, que comenzó cuando entré en la profesión a finales del 2002.

Mis inicios como maquilladora, fueron duros, porque no sabía cómo moverme ni tampoco tenía una guía, una referencia, así que en un primer momento, la vida me llevó a ser peluquera, mientras iba desarrollándome poco a poco en diversos centros como maquilladora.

Pasaba el tiempo y estuve en  muy buenos trabajos y con muy buenos compañeros e incluso con muy buenas oportunidades, donde no dejaba de absorber conocimiento y buscaba siempre llegar un paso más allá buscando información acerca de todo. Es por eso que, cuando veía que me estancaba, siempre acababa buscando otro lugar. Necesitaba conocer más.

El detonante llegó cuando en 2007-2008, trabajando en una de las grandes firmas de maquillaje, quise explorar más aún mis posibilidades. Fue entonces cuando comencé mi proyecto personal. Corría el 19 de Mayo del 2008 y me apetecía un cambio profesional ¿Por qué no? Siempre había sido profesora en otros centros y trabajado en producciones. Era el momento de que mi mente, siempre  inquieta, emprendiera el reto de llegar a más, aunque eso supusiese mucho más esfuerzo, responsabilidad y sobre todo, una gran incertidumbre de éxito.

Fuenlabrada fue el sitio elegido, porque pensé que, en estos tiempos en los que internet es la base de las comunicaciones, en todos los sitios hay y llega gente. Necesitaba un sitio asequible donde empezar y, Madrid era demasiado grande, demasiado ambicioso, demasiado lejano en ese momento.

De Mayo a Septiembre del 2008, abandoné todo lo que estaba haciendo en ese momento y mi único objetivo se centró exclusivamente en dar forma al proyecto, empezando a preparar el centro, modificando y dedicando todos esos meses a pensar y proyectar cómo quería que fuese toda la escuela, en su filosofía, en la forma.

Una de las cosas que curiosamente me resultó mucho más difícil de lo que esperaba ,fue encontrar el nombre apropiado, barajando muchísimos nombres raros que pudieran utilizarse dentro del mundo del maquillaje: Brillos Make Up, Shine Make Up, Colours Make Up….  La inspiración no llegaba y ningún nombre me gustaba, pasaban los días y seguía sin pistas, hasta que un día descubrí que la mejor publicidad, era mi propio nombre, aunque me llamo María, normalmente todos me llaman Mery trabajando, así que busqué en el registro de nombres y patentes e internet MERY Make Up con “e” para que la gente no me llamase “Mari” y tuve suerte, pues no había nadie que tuviera una escuela registrada por mi seudónimo. Fue entonces cuando nació la escuela, Mery makeup.

A partir de ahí, todo fue saliendo poco a poco con mucho trabajo y muchísimas ganas, transformándonos no solo en escuela sino también en agencia de maquilladores para dar diferentes servicios a productoras, agencias, fotógrafos…

Si miro atrás en estos cinco años creo que la clave del éxito cuando nos embarcamos en esta locura ha sido siempre luchar por un trabajo bien hecho y teniendo fe en lo que haces, compartiendo satisfacciones, ilusiones, confianza, logros, retos, apoyo, nervios, lágrimas, risas, momentos duros, abrazos… Pero sobre todo he aprendido de mis alumnos, de sus ganas, sus inicios, sus luchas, sus fracasos, sus éxitos y sobre todo ellos me han enseñado a mejorar y a exigirme más para seguir creciendo.

Sin ellos, no hubiera podido mudarme como estamos haciendo a Madrid centro….  Creo que les debo mucho, les debo todo. Gracias de todo corazón y espero que en los próximos cinco años sigamos escribiendo y ampliando la historia de Mery makeup.

¿Por qué nos mudamos? Para dar ejemplo de lo que enseño, siempre hay que moverse para crecer y porque siempre hay que marcarse nuevas metas, nuevos horizontes, al día, al mes, al año y a futuro.

¿Qué es lo que harías tú?

María Soláns